sábado, 8 de enero de 2011

¿Que comer en los viajes?

Antes cuando no había bichines y saliamos a un viaje largo, siempre ibamos como  Paco Martinez Soria, solo que en vez de llevarnos el jamón con pata y todo nos lo llevabamos al vacio.

Ahora la cosa se complica porque a los bichines no les entusiasman los bocatas (más bien no les gustan nada), si es un viaje corto, llevando todas las comidas de la enana, unas congeladas y otras refrigeradas (llevamos una nevera que se enchufa al coche) más o menos y para los demás de restaurante, pero si el tema se alarga o hay que hacer alguna comida en el campo o similar hay que improvisar.

O más bien, no improvisar, porque lo que mejor se comen son cosas trabajosas que no se pueden preparar en dos minutos, así que si hay que hacer un pic-nic embutidos al vacío y fritos varios croquetas (sin leche, sin huevo, sin lo que toque), empanadillas, otra cosa que se comen bastante bien es tipo finger de pollo (tiras de pollo empanado y frito).

Para poder improvisar el truco es hacer en cantidades industriales y congelar sin freir, luego se descongela directamente en el aceite, se deja enfriar en servilletas de papel y al tupper.

Para poder hacer esto en viajes largos es imprescindible una cocina, así que últimamente trabajamos bastante los apartamentos o las casitas de madera, las hay en campings y en complejos solo de casitas de madera.

Con los bichines otro imprescindible si hay que comer por ahí es el termo, Los reyes magos me trajeron un año un nomad de valira de la version antigua, que venia con termo para llevarme la comida al curro, cosa que he hecho bastante, pero tambien lo he sacado por ahí de excursión con comida para bichines ;-), aquí les puedes improvisar unas judias con chorizo o unos garbancitos que les encanta y como va caliente se lo pueden comer en cualquier sitio.

3 comentarios:

  1. Siempre preocupante la alimentación de los bichillos. Es genial que les guste soplar metal vía cuchara.

    Frente a toda la panoplia de alimentos lamentables para su salud, y la de cualquiera, me gusta el planteamiento de Slow-Food, en el que la comida de los crios es la misma que la de los padres, pero en raciones adecuadas a ellos.
    Nada de menús especiales, que siempre resultan ser pasta-con-tomate-y-algo-empanado-con-patatas-con-un-helado.

    Saludos,

    Jose

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  2. A veces sale que coman lo mismo, a veces no, pero por ahí resulta chocante.
    Hace un par de años en cabárceno, tuvimos una curiosa anécdota.
    El menu era pizza o fritos varios y uno de los de adultos de primero tenía cocido montañes.
    Le pregunté al camarero si le podían poner al niño solo el primer plato y me miró con cara rara y me pregunta.
    - ¿señora usted sabe lo que es el cocido montañes?
    - Si, si ¿se lo pueden pner?
    - Sí, pero los niños no comen eso.
    - usted pongaselo.
    Le ponen el plato de cocido montañes, le quitamos una rueda enorme de morcilla que había encima, ataca el chiquillo el cocido y el camarero alucinado cada vez que pasaba por allí.

    Cuando va a retirar los platos.
    - !Anda! pues se lo ha comido.

    El jersey comió casi tanto como el niño, pero vamos que disfrutó poco él con su cocido montañés. ;-)

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  3. Una de tantas cosas que se han perdido en no sé qué absurdo camino. Los crios siempre han comido lo que había en casa para todos, sin que hubiese ese sarta de frases absurdas tipo: "Es que el niño no come..." #-/

    Siempre recomiendo la serie de capítulos rodada por JOliver de alimentación en los colegios británicos. En ella se muestra, entre otras muchas cosas, una pequeña parte de cómo influye la alimentación en los niños.

    Saludos,

    Jose

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